La Guerra de Sucesión (1700-13) y Felipe V de España

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Retrato de Felipe V de Borbón, rey de España.


La Guerra de Sucesión Española fue la transición dinástica más difícil y complicada que nunca antes había asistido los españoles. Esta guerra fue un conflicto internacional que enfrentaron al pueblo español por un lado y a los pretendientes al trono por otro. También fue la primera conflagración mundial de la Edad Moderna.


El último rey de la dinastía Habsburgo, heredera de los derechos dinásticos de los reyes Católicos, no dejó descendencia, provocando una guerra de intereses entre los monárquicos españoles y los pretendientes a la corona española, la borbónica desde Francia y la habsburga de Austria.


El nuevo rey heredero de Carlos II de España, hará frente a la oposición de las principales potencias europeas en esta Guerra de Sucesión hasta 1714, para asegurarse su ascensión al trono de España. Gracias a la tenacidad del nuevo rey, la sorprendente recuperación militar de Castilla, y a la sucesión del oponente de Felipe al trono del Imperio Austriaco, el monarca Borbón asumirá la corona española e iniciará una nueva dinastía en este país.


En el mundo cultural, entramos de lleno en la Ilustración, donde las ideas fundamentales de este movimiento son las obras del filósofo más influyente del momento, Voltaire. Se realizan diferentes manifestaciones nacionales del ilustrismo. Aparecen Isaac Newton, Thomas Hobbes, Rousseau, Montesquieu, Adam Smith o John Locke y se difunde por Europa el significado de este movimiento espiritual de tipo filosófico y escéptico, que ilumina unas mentes heredadas de la época medieval, con concepciones erróneas de la vida y se intenta liberar a las personas de sus perjuicios y miedos ante las autoridades políticas.


Felipe V impulsará durante su reinado, una economía de signo librecambista e intentará restablecer una política fiscal igualitarista. Acabará su reino con una contradictoria política autoritaria contra los privilegios.


Antecedentes:



Retrato del rey Carlos II de España.


El principio del fin la tendremos en la persona del último rey Habsburgo de España, Carlos II, hijo de Felipe IV de España y de su segunda esposa, Ana Maria de Austria. Nacido en Madrid el 6 de noviembre de 1661, era de carácter débil y enfermizo. Subió al trono español el 17 de septiembre de 1665, siendo aún un niño de cuatro años. En agosto de 1679 Carlos II se casó con Maria Luisa de Orleáns, sobrina del rey francés, Luís XIV en un momento en que las relaciones con Francia necesitaba mejorar sus relaciones políticas, algo dañadas con el paso del tiempo. Desgraciadamente con esta esposa, tampoco tuvo descendencia, muriendo Maria Luisa poco tiempo después.


De forma urgente decidió la corte española buscarle una nueva esposa, aceptando las nupcias con Maria Ana de Neoburgo, princesa austriaca muy emparentada con los emperadores de Austria y con duques reinantes de Baviera. De este matrimonio tampoco hubo matrimonio.


Viendo que ya era imposible que los reyes pudieran tener descendencia, el cardenal Portocarrero ideó un testamento en que el rey hiciera heredero al duque José Fernando de Baviera. También se supo que en caso de no realizarse, se crearía una regencia dirigida por los dos cardenales españoles, Portocarrero, que también era el Presidente del Consejo de Estado y Oropesa. El rey lo aceptó pero cuando se enteró la reina, ésta interceptó el testamento y lo rompió. Ana Maria no quería que ningún Wittelsbach fuera rey de España, sino un primo suyo, el archiduque Carlos de Austria y que ninguna manera se llegara a producir una regencia con Oropesa y Portocarrero.


Tras aquel suceso, España se sintió divida en dos frentes políticos, esperando la muerte de un rey que no beneficiaba a la corona, un rey estéril y enfermo que poca vida parecía quedarle.


Los dos frentes políticos eran dirigidos por la reina Ana Maria con Oropesa y los intereses de la corona austriaca y el otro lado, estaba Portocarrero, que quería que un Borbón se sentara en el trono español.


En 1698 los franceses y los holandeses firmaron un acuerdo por el que el heredero bávaro al trono español heredaría las colonias americanas, España, los Países Bajos y Cerdeña. Por también en este acuerdo se llegó a repartir más el pastel territorial de la corona de España- Francia, encabezado por Felipe de Anjou se quedaría con Guipúzcoa y algunos territorios españoles en Italia: Sicilia y Nápoles; mientras que Austria se quedaría con el ducado de Milán. Este pacto fue conocido como el Primer Tratado de Partición firmado en La Haya (Países Bajos).


En febrero de 1699 murió el pretendiente al trono español, José Fernando de Baviera, (bisnieto de su padre, Felipe IV) provocando el enfrentamiento y de forma extremadamente dura de los otros dos pretendientes, Felipe de Borbón, duque de Anjou y del archiduque de Austria, Carlos de Habsburgo, que veían en la muerte del bávaro, la posibilidad de ambicionar más territorios a heredar y si pudiera ser, todo el paquete completo. Tras la muerte del heredero, se pactó otro tratado, conocido por el Segundo Tratado de Partición, firmado en Londres, en la que se reconocía como herederos a Carlos de Habsburgo.


Un desgraciado motín popular acaecido en Madrid en mayo de 1699, provocó la retirada de la política de Oropesa, dejando así, el campo libre a Portocarrero, que sin oposición política podría hacer lo que él quisiera.


Antes de morir Carlos II el 21 de noviembre de 1700, se realizó otro testamento en que beneficiaba al nieto de su hermana Maria Teresa, Felipe, derrotando así al pretendiente austriaco. Este es conocido como el testamento de la discordia de Carlos II, realizado entre el 3 y el 11 de octubre de 1700, cuando el rey ya se encontraba muy enfermo y Portocarrero quería beneficiarse antes de que el monarca muriera. La manera de cómo instó al rey a firmar una última voluntad beneficiando a Francia no tiene desperdicio, aún sabiéndose que él sería el regente de España con el nuevo rey. Toda una mera trama política.


En dicho testamento también acordaba que en caso de muerte prematura de Felipe, el trono pasaría al hermano de éste, el duque de Berry.


También Carlos II aludía en su testamento que para quedar bien con Austria, que el nuevo rey se casara con una archiduquesa de la dinastía de los Habsburgo.


Felipe de Anjou aceptó el trono español, como Felipe V, el 15 de noviembre de 1700.



El nuevo monarca: Felipe V de Borbón- Rey de España


 



Felipe de Borbón


Su padre Luís


Felipe de Borbón y Wittelsbach de Baviera, duque de Anjou, nació en Versalles (Paris) el 19 de diciembre de 1683, siendo el segundo hijo del Delfín de Francia (Heredero del trono) Luís y de Maria Anna de Wittelsbach, duquesa de Baviera. Era nieto de Luís XIV “El Rey Sol” de Francia y de Maria Teresa de Habsburgo, Infanta de España, por lo que Felipe de Borbón era bisnieto de Felipe IV de España.


Tras la muerte de su tío-abuelo, Carlos II de España, aceptó ser el nuevo rey español el 16 de noviembre de 1700. Pronto ordenaría que la reina viuda de España, Maria Ana de Neoburgo abandonara la corte española, ya que no quería contar con su presencia. Había muchos españoles que todavía respaldaban a la reina viuda y seguían habiendo tramas políticas tras ella. Mientras esperaba que la reina abandonara el país, Felipe, tras las navidades viajó a Irún, hasta que pudiera llegar a Madrid. El viaje a la capital del reino se hizo realidad el 18 de febrero de 1701. Tomado posesión de su nuevo estatus regio, Felipe V comenzó reinando respetando las tradiciones de los españoles.


Poco tiempo después juró como nuevo rey para la vieja corona de Aragón, en Barcelona, siendo reconocido como Felipe IV de Cataluña y Aragón, y jurando las constituciones de Cataluña. El nuevo monarca acepta la lengua catalana como principal idioma del levante español, donde habitualmente es hablado y es co-oficial con la lengua francesa en Cataluña y con la lengua castellana en el resto del levante y archipiélago.





Su reinado se vivió en dos etapas, la primera del 15 de noviembre de 1700 hasta el 14 de enero de 1724 y la segunda del 6 de septiembre de 1724 hasta el 9 de julio de 1746, fecha que murió en Madrid.


Felipe V se casó al poco tiempo de llegar a España, el 2 de noviembre de 1701 en Figueres (L’Ampurdà- Cataluña), con una princesa italiana, Maria Luisa de Saboya, con la que se compenetró muchísimo y estuvo junto a él en los muchos momentos difíciles de su reinado.


Cuando Felipe subió al trono la gran mayoría aceptó al nuevo rey, pero el emperador austriaco, Leopoldo, no admitió nunca, provocando una revuelta con su bloque político a favor de su heredero, Carlos de Habsburgo, el perdedor del trono español.


Con Maria Luisa fue padre de cuatro hijos varones, pero solo dos les sobrevivieron, Luís I de España (1707-24) y Fernando VI (1713-59).


Tras enviudar de Maria Luisa, el 14 de febrero de 1714, se casó con la aristócrata italiana, Isabel de Farnesio, el 24 de diciembre de 1724, motivado por los intereses políticos de Parma, lugar donde era Isabel. De este nuevo matrimonio tuvo muchos más hijos, siete para ser más exactos, entre ellos Carlos III (1716-88).


También pasará a la historia por ser el fundador de la Real Academia de la Lengua y de la Real Academia de la Historia en España.


La Guerra de Sucesión Española:


España entra en una nueva guerra civil, la primera de la Edad Moderna. El país vive dividido en dos partes, los que parten con Felipe V y los que se oponen al nuevo rey. Por su parte, en Europa, ante el miedo de que el nuevo soberano español fuera declarado heredero del trono francés a la muerte de su padre y de su hermano mayor, las potencias como Gran Bretaña, Holanda, Prusia, Hannover, Austria, Saboya y Portugal, unidas en una gran alianza, declararon a Luís XIV y a Felipe V la guerra en el Tratado de La Haya, firmada el 7 de septiembre de 1701.


Aunque parece que Felipe V renunciase a sus derechos dinásticos sobre el trono de Francia el mismo día que aceptó el trono español, no fue así, ya que el abuelo del nuevo monarca español, seguía admitiendo que su nieto seguía conservando sus derechos de nacimiento. Ante tal confusión, los otros países que no aceptaron esta sucesión dinástico se alarmaron, creyendo que el nuevo monarca español pudiera algún día sentarse en el trono de San Luís.


España se dividió en dos frentes:


La que estaba de parte de Felipe V, de Francia y de Baviera (aliado de Francia) que eran: Navarra y Castilla; y la que estaba de parte del bloque del emperador Leopoldo de Austria, la vieja corona de Aragón como Valencia, las Baleares, Aragón y Cataluña (aunque la alta nobleza catalana, las seis familias más representativas, estaban de parte del rey Felipe, no lo estuvo el pueblo o la burguesía, que tiraban por la parte del pretendiente austriaco).



Luís XIV de Francia



Felipe V dejó que su abuelo, el rey Luís XIV “El rey sol” de Francia hiciera lo que quisiera, al comprobar que no hizo nada para rebajar los conflictos y ocupara las fortalezas españolas de Flandes. Así mismo se supo que el rey francés llegó a controlar la corte española mediante la princesa de Urbanos y los amigos de ésta.


El 5 de agosto de 1704 una flota inglesa conquista Gibraltar. En primavera del año siguiente, los territorios de la vieja corona de Aragón, unidos, no aceptaron al nuevo monarca, proclamando como rey de España al pretendiente de la corona austriaca, Carlos de Habsburgo.


El 20 de junio de 1705 se firma un tratado de amistad y alianza en Génova, entre Inglaterra y Cataluña. El 7 de noviembre, Carlos de Habsburgo conquistará Barcelona.


El 23 de mayo de 1706 se produjo una batalla entre el bando de Carlos de Austria con el bando de Felipe V, en la conocida batalla de Ramillies.


Gracias a la batalla de Almansa del 25 de abril de 1707, Felipe V volvió a unificar a su reino las provincias de Valencia y Aragón, a los cuales el rey Borbón aboliría los fueros de estos dos lugares, el día de San Pedro. En septiembre de 1708 Menorca sería conquistada por los británicos, perdiendo su soberanía española. Gibraltar pasaría también a los británicos en 1709, año en que también hubo una Derrota de Malplaquet.


Tras esta derrota, el pretendiente austriaco intenta entrar en Madrid el 28 de septiembre de 1710, pero por poco tiempo. Los ejércitos del rey Felipe sigue ganando plazas militares del enemigo y se plantea dirigirse a Barcelona, lo cual conseguirá el 19 de julio de 1713. Por entonces, con la salida del pretendiente austriaco, conseguiría ciertas ventajas comerciales en las colonias españolas del continente americano.


Tras la isla balear y el peñón, también perderá, los Países Bajos, Nápoles, Sicilia y Cerdeña a beneficio de los Habsburgo austriacos. Por entonces, se unió a la perdida de territorios, la gran hambruna por la que pasaba España, principalmente en Andalucía y Galicia. El papa Clemente XI siguió dando motivos de preocupación a Felipe V, admitiendo que Carlos de Habsburgo tenía derechos dinásticos sobre España, creando así una rotura en las relaciones entre Madrid y Roma. Luís XIV ayudó a su nieto con tropas, invadiendo el territorio español para participar en diferentes batallas. Tras la retirada de las tropas francesas, Felipe V es derrotado en Almenara y Zaragoza.





Retrato del pretendiente al trono español, archiduque Carlos de Habsburgo- Autor desconocido.





Cuando Carlos de Habsburgo sube al trono del Imperio Austriaco en 1713, sucediendo a su hermano, el emperador José I, las otras potencias europeas veían peligrar y mucho, el poder que Austria iba generando y empezaron a retirarse. Se firmará el Tratado de Utrecht ese mismo año.


Cataluña resiste hasta el 11 de septiembre de 1714 que capitula Barcelona. Al año siguiente lo hizo Mallorca, como uno de los pocos lugares que quedaba por capitular a favor de Felipe V.


En un último intento de poner paz entre naciones, se firmó el Tratado de Rastatt en 1714.


Inglaterra conseguirá más poder político y se desmiembra los territorios de ultramar del reino español europeas. Felipe V recibirá la península ibérica y las colonias americanas con la condición de que no se una nunca a Francia.


En 1715 muere Luís XIV , exactamente el primer día de septiembre. Por entonces, Felipe V fue declarado rey legítimo del trono español por la gran mayoría de Europa menos por su viejo enemigo, Austria que seguirá todavía reclamándole el trono.


Felipe V tras la Guerra de Sucesión Española:


Tras la Guerra de Sucesión, Felipe V comenzará una larga y laboriosa tarea de centralizar el país, sobre todo, administrativamente, inspirada en el modelo francés y en la costumbre castellana de unificar territorios para el fortalecimiento de la corona. Una serie de imposiciones cayeron por el país, sufriéndolo más la vieja corona de Aragón como Valencia y Cataluña. Felipe V impuso la legislación castellana a Valencia, abolió los privilegios de Aragón y aunque permitió a Cataluña el derecho privado, les quitó el derecho de utilizar la lengua catalana para la burocracia por la castellana. Para que los catalanes tuvieran muy en cuenta su triunfo, ordenaría la demolición de un barrio barcelonés para ser substituido por una fortaleza que fue llamada la Ciutadella (La Ciudadela), para seguir controlando la ciudad de forma continúa.


Felipe V impuso a España el servicio militar obligatorio por quintas y se reformó la renta fiscal, imponiendo un nuevo impuesto sobre los inmuebles y rentas. Pronto el pueblo español se alzó en contra y aunque recibió muchas protestas, el rey siguió adelante.


Nacieron los Decretos de Nueva Planta, que era una imagen de su forma centralista y unificador de territorios. La primera la firmó en 1707 y era para Aragón y Valencia. En 1715 llegaría una para Mallorca y otra al año siguiente, el 16 de enero, para Cataluña, además de la abolición de sus fueros (instituciones de autogobierno: Cortes, Generalitat, Consejo del Cent, jurados municipales, autonomía monetaria y fiscal). El rey permitió que aquellos territorios que demostraron fidelidad durante la Guerra de Sucesión mantuvieran sus fueros e instituciones.


En 1714 las tropas castellanas acabaron con los privilegios y con las leyes que habian gobernado hasta entonces en Cataluña y en Mallorca. Lo mismo ocurrió en Valencia como antes hemos dicho. Felipe V instauró una época de centralismo político al estilo francés que unificó los pueblos españoles. La lengua castellana se impone a la catalana en el levante español, y el uso del catalán queda relegado a hablarlo en casa en algunos casos y quedó prohibido en todos los ámbitos sociales. En los siglos XVIII y XIX el catalán fue perseguido.


Esta es la ley que promulgó Felipe V en los decretos: Articulo 4-


“Las causas en la Real Audiencia se sustanciaran en lengua castellana.” Dejando la lengua castellana como la oficial en el levante español. La lengua catalana tardará tiempo en volver al lugar que le correspondía históricamente.


Su segunda esposa, Isabel de Farnesio alentó a su esposo en dejar herederos a los hijos de su matrimonio, cuando España perdió territorios en Italia. Por ello, se revisará el Tratado de Utrecht. El cardenal Alberoni, nombrado primer ministro en 1716 y el barón de Ripperdá, intentaran las primeras revisiones con fracasos, motivados por la oposición de todas las potencias europeas que intervinieron en la firma del tratado.


Tras la Guerra de Sucesión, el rey Felipe V iniciará unos cambios muy drásticos y la recuperación de viejos territorios de la corona, este último, motivado por su esposa Isabel. España volverá a entrar en guerra con Francia, Austria, Holanda y Gran Bretaña y volverán a pactarse tratados.


Se pactará en el futuro con Francia los conocidos Pacto de Familia, el primero en 1733 y el segundo en 1743. Sus hijos seguirán pactando con Francia una vez Felipe V haya fallecido.


Para saber más:


http://www.cervantesvirtual.com/historia/monarquia/felipe5.shtml


Libros:


- Història dels Països Catalans- Dels Orígens a 1714 de Salrach & Duran. Coordenada por A. Balcells.


-Lynch, John- “El siglo XVIII”





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