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Su nacimiento y su familia: Antes de morir, Filipos II se casó nuevamente con Cleopatra, la hija del general Átalo que le dio un hijo legítimo. Este matrimonio nunca fue muy bien aceptado y Alejandro llegó a enfrentarse a su padre defendiendo el honor de su madre cuando fue repudiada y cruelmente humillada, al concluir el rey, que su primera esposa le había sido infiel con el Dios Zeús, de quien Olimpia decía que era el padre de su hijo Alejandro. Olimpia dejó de ser su esposa pero logró mantener el título de reina de Macedonia por ser la madre de su legítimo hijo e inició un ciclo de conspiraciones contra su ex marido. La educación y el carácter de un
gran hombre: Puso mucho afán en estudiar: Matemáticas, filosofía, política, historia, ética, literatura (era conocida su faceta poética y que con la expansión territorial que durante su vida creó, también expansionó la cultura helénica), geografía, medicina y sus materias favoritas, el arte de la guerra y el atletismo- en su tiempo de adolescente era conocido por ser un gran atleta-. Quería seguir los pasos de las leyendas de grandes héroes del mundo helénico como era seguir la figura de su padre Filipo (Philippos). Según historiadores y escritores de su época, Alejandro Magno tenía un carácter muy fuerte, serio, ambicioso, testarudo, descarado, hábil y audaz; quiso siempre imponer su voluntad sin dejarse dominar por conspiradores y por la gente que no le quería. Además de ser un viajero nato que amaba tanto las aventuras como a las mujeres y que por ello, también era muy conocido. Hacia el 329 a C su carácter empieza a cambiar considerablemente. Tal vez, llevado por el cansancio y el estrés; el estar lejos de su patria, el estar siempre de guerra y conquistando territorios sin pausa. Según los estudiosos sobre Alejandro Magno, consideraron que fue entonces cuando empezó a sufrir problemas de razonamiento que le llevaba incluso a estar siempre irritado o mismamente a llegar a librarse de todo aquel que se interponía en su camino. Alejandro Magno y sus esposas: El gran soldado: En el 332 sitiaría Tiro y Gaza, la capital de
los filisteos y continuó haciéndose con el poder conquistando
Susa y Persépolis, acabando por tener bajo su poder todo el imperio
persa. La idea de Alejandro era unificar el territorio persa con la griega
y macedónica, y así unificando un mismo ejército,
organizando así mismo, las famosas “Bodas de Oriente y Occidente”
en la que haría casar soldados griegos con mujeres persas. Seguiría
camino hacia Egipto, un lugar muy soñado por Alejandro Magno. Tenía
un gran deseo de conquistarla. Una vez conquistada la tierra de los faraones,
en solo cuatro meses, el macedonio prosiguió camino hasta un delta
muy fértil a la parte occidental del norte de Egipto. Una vez instalado
en el año 331 aC en aquel lugar la nombraría Alexandropolis
(la ciudad de Alejandro) o Alejandría. Era un lugar hermoso y en
ella construiría una nueva Atenas, aún más maravillosa
y más importante que la metrópolis griega. En el 327 Alejandro Magno vive “La Conjura de los Pajes” ejecutando a varios compañeros de su propio séquito macedónio y griego, como a su hermano Clito o a Filotas Calistenes hijo de Parmenión y sobrino del pensador griego Aristóteles, que se conjuraron en contra de Magno al unirse un grupo de hombres dirigido por el mismo Filotas; este hecho provocó que fueran juzgados y asesinados por alta traición. Poco tiempo después el macedonio empezó ser abandonado por miembros de su gran ejército. Aún así prosiguió camino hacia la India para expandir su poder por la rica Asia. En la India derrotó a un príncipe indio llamado Poros (un poderoso jefe local) en Hispades pero al final para que el macedonio no se quedara con la totalidad del poder de su país, pidió al gran Alejandro ser su vasallo, un hecho que fue aceptado por Magno. En el 326 construyó una gran flota para comenzar el trayecto para regresar a su país capitaneada por Nearco, un cretense amigo de Alejandro y siguió luchando durante el camino conquistando ciudades y poblaciones. Aquí comenzó el final de su trayectoria. Empezaba a decaer. . En el 325 está en Persia y reorganiza algunas medidas destinadas tanto para la clase alta como para los persas de a pie. Magno desea instalar la capital de su imperio en Babilonia, un lugar por el que se sentía muy atraído. En el 324 muere uno de sus mejores amigos, Ecbatana de Hefestión. La muerte de un guerrero de leyenda: La autora de la novela biográfica “Alejandro Magno” que ha sido llevada al cine recientemente por Oliver Stone, es la inglesa Mary Renault (1905-83)– una helenista que se consideró experta en este personaje- La leyenda de su caballo Bucéfalo:
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